¡Siéntete mejor! ¡Escucha Música!

¿Estás de mal humor?, ¡podrías intentar escuchar tu canción favorita!

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Los efectos beneficiosos de la música sobre la salud mental se han sabido por miles de años. Los filósofos antiguos desde Platón hasta Confucio y los descendientes de Israel cantaban las alabanzas musicales y las usaban para calmar la tensión. Las bandas militares utilizan la música para desarrollar confianza y coraje. Los eventos deportivos proporcionan música para incitar el entusiasmo. Los niños en la escuela usan música para memorizar el abecedario. Los centros comerciales ponen música para atraer a los consumidores y mantenerlos en la tienda. Los dentistas ponen música para calmar a los pacientes nerviosos. La investigación moderna apoya la sabiduría convencional de que la música beneficia el estado de ánimo y la confianza.

¿Vas a entrenar y te hace falta un poco de inspiración?

Es algo único que puede cambiar nuestra perspectiva en determinado momento de nuestras vidas. La música tiene este efecto energizánte en nosotros.

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A nivel psicológico, muchos estudios han demostrado que la utilización de la música con tempo rápido en el calentamiento antes de realizar un ejercicio anaeróbico provoca una incremento de la activación y la motivación del deportista, la música con tempo lento produce el efecto contrario. Como sabemos, tanto para la activación como para la motivación, existen unos valores óptimos en los que se consigue el mayor rendimiento del deportista y, que estando por encima o por debajo de estos valores, el rendimiento disminuirá. Por tanto, podemos utilizar la música para aumentar o disminuir nuestra motivación y activación en función de si nos encontramos demasiado relajados o excitados.

A nivel fisiológico, en cambio, todos los estudios están de acuerdo en que no se producen cambios significativos con la utilización o no de música, ya sea de tempo lento o rápido. Los valores que se han medido principalmente para obtener estos valores son el nivel de lactato en sangre, así como la frecuencia cardiaca. Es decir, a nivel fisiológico, la música no es capaz de aumentar ni disminuir nuestro rendimiento en este tipo de ejercicios.

Cuando algo está mal, esta canción podría recordarnos que siempre existe una salida o solución, nos recuerda  a nuestra pareja y a lo bien que nos la pasamos al lado de ella (él). ¿¡No es genial!?

No obstante está el lado “oscuro” de la música, cuando relacionamos eventos pasados no muy gratos con algunas canciones. Esto puede ser a diferencia de lo que he mencionado contraproducente para nosotros.

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¡Así que ya lo sabes! , si necesitas un poco de motivación, energía y actitud, escucha aquella canción que hace que los problemas se vean un poco menos severos y que te motive a reforzar esa actitud o esos lazos que tienes con otras personas.